Irremediable
No me queda más remedio que esperarte, amor bendito,
y desesperar, si mientras tanto, te entretienes en el camino.
Recuerda bien que aquí, sentada, tejiendo y destejiendo,
No me queda más remedio que esperarte, amor bendito,
y desesperar, si mientras tanto, te entretienes en el camino.
Recuerda bien que aquí, sentada, tejiendo y destejiendo,
Quienes esten interesados en participar de concursos literarios, organizados en distintos paises, entren a: www.paginadigital.com.ar y encontraran toda la información.
Y en http://letrauniversal.blogspot.com , se esta realizando una convocator ...
Soñar, hace un tiempo atrás,
era el único medio para escapar de aquel presente.
Sin esperar la noche, emergía mi inconsciente,
y, en sueños, lograba codearme con la felicidad.
Pues, en ese estado mágico con los ojos cerrados,
tenía con quien caminar a la par y de la mano.
No me importaba el frío pues tenía como abrigo,
unos brazos cálidos donde refugiarme y dormitar.
¡Y unos ojos!
Dueños de una mirada tan sincera,
que en ella, como en un espejo, me podía reflejar.
No tenía miedo alguno de aquel mundo del revés.
El frío puñal que sujetabas con tu mano,
sin piedad, lo enterraste en mi pecho,
yo no pude reaccionar justo a tiempo,
Caminaba con la mirada perdida
para evitar cruzarla contigo,
esquivaba transitar en tu camino
por el tonto miedo de volver a perder.
Pues cuando el pasado oprime el pecho,
hasta quitar, por completo, el aliento,
se ambiciona tanto ser como un ciego
que incluso el cielo se renuncia ver.
Pero como el destino es tan incierto,
a veces nos juega una buena pasada.
Fue asi que se declaro vencida mi mirada,
Como una casa vacía y abandonada,
llena de telaraña y polvillo,
con vidrios rotos, piso crujiente,
todo deteriorado y poco limpio.
Cuando toques mi puerta,
ya verás, no te abriré.
Pensarás que soy una tonta,
que de el amor se escapa,
pero tu no sabes,
La misma dureza de una piedra,
anhelo para mi corazón,
fuerte ante quién la pisa,
y no le provoca dolor.
Como una piedra fría e inmóvil,